Ven.
Entra ya.
Te estaba esperando.
Siempre te estuve esperando.
No tengas miedo, mírame, mira dentro.
Y dímelo ya, tengo prisa.
Desahógate, libérame. Dímelo de una maldita vez.
Y deja de llorar ahora.
Tú ya sabias que por eso hice lo que hice, por eso estamos aquí hoy los dos.
Tú ya sabias que por eso hice lo que hice, por eso estamos aquí hoy los dos.
Aun así agradezco que hayas venido y que me lo hayas dicho.
Que hayas tenido el valor de decírmelo a la cara, esta vez sin mentir.
Ahora ya puedes cerrar el ataúd e irte. Ahora me están esperando a mí.
Gracias por habérmelo dicho al fin.

No comments:
Post a Comment