Wednesday, December 28, 2011

Gracias


Ven.
Entra ya.
Te estaba esperando.
Siempre te estuve esperando.
No tengas miedo, mírame, mira dentro.
Y dímelo ya, tengo prisa.
Desahógate, libérame. Dímelo de una maldita vez.
Y deja de llorar ahora.
Tú ya sabias que por eso hice lo que hice, por eso estamos aquí hoy los dos.
Aun así agradezco que hayas venido y que me lo hayas dicho.
Que hayas tenido el valor de decírmelo a la cara, esta vez sin mentir.
Ahora ya puedes cerrar el ataúd e irte. Ahora me están esperando a mí.
Gracias por habérmelo dicho al fin.

Tuesday, December 27, 2011

Yo lloro mucho y no me da vergüenza reconocerlo ni que los demás, sean quienes sean esos demás, me vean hacerlo.
Lloro en público y a solas. En comités pequeños y delante de multitudes.
He llorado en casi todos los lugares que te puedas imaginar; trenes, metros, autobuses, aviones, coches, aeropuertos y bicicletas me inspiran mucho al llanto, pero la ducha, un pasillo del supermercado, la biblioteca, el retrete, la mesa de la cocina, el despacho de mi jefe o los probadores de un Zara también me han visto llorar.
Y es que no me gusta contenerme, si necesito llorar, lloro. Este donde este y delante de quien sea, saco mis pucheros y lloro.
 La mayoría de mis ataques no suele durar demasiado y procuro hacerlo en silencio si me encuentro en público, ya que nunca fue mi intencion molestar a nadie.
Los temas del llanto también son muy variopintos; van desde el descubrimiento repentino e incomdo de la finalización de un alimento vital en mi despensa, al aniversario de la muerte de un ser querido, o porque he olido su perfume mientras iba por la calle y de repente la echo tanto de menos que lloro y punto. También se me caen unas lagrimas  cuando veo a alguien buscando en la basura algo que comer. Por descontado, cuando me han dan una buena noticia o leo, veo u oígo una espantosa me emociono y lloro a discreción.
Llore mucho cuando mi primer novio me dejo de querer y llore mucho con el último anuncio de Coca-cola. Una vez llore tanto con un libro que todavía no he tenido el valor de terminar de leerlo. Llore mucho cuando mi padre se fue de casa. Llore también bastante cuando perdí el avión para ir con mis amigas de vacaciones y hubo una época, mas o menos durante tres años, en la que me dormía todas las noches llorando. Una vez llore mientras escribía un trabajo sobre Primo Levi, un llanto silencioso que duró todo lo que tardé en leer sus libros y en reseñarlos y del que todavia sufro achaques de vez en cuando.
Las despedidas y los reencuentros son fuente inagotable para mi llanto.
También lloro por la gente que no llora. Esos me hacen llorar mucho.
En definitiva y para ir terminando ya, lloro cada vez que puedo emocionarme por algo.
Lloro para sentirme más viva y más ser humano. Lloro para hacer de mi mundo un lugar más bello. Lloro para ser mejor persona. Lloro porque me gusta y se me da bien. Lloro porque siento. Lloro porque me llena de satisfacción poder hacerlo. Lloro por mi y por todos mis compañeros. Lloro porque quiero y porque odio. Lloro porque puedo.

Wednesday, August 31, 2011

La gran estrategia.

Hace poco tuve una cita con un chico que me gusta mas de lo normal e intenté informarme sobre lo que hay que hacer para conquistar a alguien en una primera cita. Ante todo, porque me gusta tener opiniones diferentes y hablar sobre mi vida privada casi con cualquiera, y despues porque la vida me ha demostrado en infitas ocasiones que las mejores lecciones las dá casi siempre el que menos uno se lo espera. Asi que andaba yo dedicada a recoger sabiduria poular entre mi entorno, cuando alguien me salió con la frase mas escuchada en estas ocasiones; "si te gusta de verdad no te acuestes con él en la primera noche". Yo, que solo soy diplomática cuando pido consejo y cuando hablo de Dios delante de un creyente,  respondí que eso no lo podía prometer y que no me gustaba usar el sexo como estrategia y me fui a reflexionar sobre ello a mi rincón; ¿pero todavía hay gente que cree en esto? pues si y mucha y lo peor es hay veces que hasta tienen razón. El cliche extendido de que si te gusta un chico no te puedes lanzar en sus brazos enseguida es tan usual y común como la dichosita regla de los tres dias y lamentablemente en muchas ocasiones despiadamente certera.
En mi mundo la regla genaral es que cuando me gusta alguien me quiera ir a la cama con él lo antes posible por múltiples y diferentes factores, siendo el primero de ellos que si me gusta, me gusta y quiero más y con suerte cada dia más. Será que yo creo que el sexo solo ayuda al conociemiento mutuo de la otra persona. Será que si no somos compatibles en la cama prefiero descubrirlo lo antes posible y no cuando tal vez sea demasiado tarde y será sobre todo que no me gusta manipular ni usar el sexo como un arma secreta. Por que si yo  algun día llegase a descubrir que el chico con el que estoy estuvo retrasando a proposito el momento de ponernos en posicion horizontal y desnudos para acrecentar mi interes no se volvería a ir a la cama conmigo nunca mas. Cada persona marca sus ritmos, sus tiempos y el deseo no es igual para todo el mundo pero de ahí a controlar y manipular ese deseo con el proposito de "conquistar" a la otra persona... bueno, de eso a hacer negocio con ello, tal y como yo lo veo, va un paso muy pequeño.
Es extendidisima la creencia de que si te vas a la cama con él enseguida te pierde el respeto, creencia basada en las mil historias sobre parejas apasionadas creadas a las 3 de mañana en noches de explosiones alcohólicas. A ver, no confundamos terminos. Si una chica se va a la cama con un hombre medio borracho que acaba de conocer (o que ya conocía) un sabado por la noche, por mucho que este le haya dicho cuan magnifica y fantastica es, y si en esta transacción ella esta dando sexo por amor, es evidente que no lo va a encontrar; ¡pero si casi no le conoces! lo mas probable es que no le vuelvas a ver nunca, pero eso no significa que le haya perdido el respeto, si no se hubiese ido a la cama con el seguramente no le habria vuelto a ver nunca igualmente. ¿de verdad es tan dificil sentir la diferencia entre el deseo y el amor? Y tambien hay que tener en cuenta que si despues de un previo cortejo salen, se acuestan y él le pierde ese famoso respeto (que me pregunto yo en que se supone que consiste ese respeto) ella lo único que tiene que hacer es sentirse feliz por haber dejado tras de si a semejante trogladita que nunca le habría podido hacer feliz. Pero aqui nos chocamos con el gran temor femenino, ese dedo amenazador que nos apunte y diga "Puta" y lamentablemente para evitar eso lo mejor  es reprimir deseos, necesidades y placeres.
Tambien hay chicas que lo hacen por pura y dura estrategia y  a muchas les funciona. Triste. Tambien las hay que pobres infelices, que se dejan llevar por las historias de terror que han oido a su alrededor y practican la regla por puro miedo e ignoracia. Mas triste todavia.
Y tambien, aceptemoslo, hay hombres que si, te pierden ese maldito respeto que tu por otra parte no les habías pedido jamás.
Para concluir, solo añadiré que uno de los mejores hombres que conozco me dijo una vez que él solo se había enamorado dos veces y con ambas mujeres se acostó la primera noche que las conoció. Yo solo creo que con el sexo no se juega, que es un tema muy serio que da mucha risa, pero que es una pena que haya tanta gente en el mundo que todavia siga comerciando con ello.

El privelegio de la soledad.

Cada vez que me tiro un pedo pienso en mi abuela y además de la consabida sensación de desahogo que conlleva el acto de liberar gases, soy feliz recordando unas palabras que me dijo un día al respecto y que han hecho del acto de poder tirarse pedos por la mañana en la soledad de mi casa una de las mas gratas ventajas de no compartir mi espacio con nadie.
Un domingo que me encontraba de visita en su casa, depues de una opipara comida, me preguntó lo siguiente como si llevase horas buscando el momento mas adecuado para hacerlo;
 "Nena, alli en la Holanda esa, ¿vives solita?"
 "Si abuela, tengo una casa pequeña en la que vivo sola, ¡pero esta muy bien, es muy bonita!"
Mientras ella miraba al infinito con sus ojillos rellenos de niebla y cubiertos de arrugas yo me sentía mal porque creía que en ese momento ella estaba pensando en cuan lejos y sola me encontraba yo en Holanda. Despues me miró y me dijo;
"que bien, así te puedes tirar todos los peicos que quieras sin que nadie te moleste" y así, automaticamente y como por arte de magia, mi abuela añadió a partir de ese instante un privilegio más al hecho de no compartir mi vida con nadie; el disfrute absoluto de expulsar gases a cualquier hora y en cualquier lugar de mi casa sin ningún tipo de verguenza, miedo o contención. Privelegio en el que yo, por mi misma, nunca habría reparado si no hubiese sido por su sabia observación. Asi que cada vez que me tiro un pedo en mi casa, sola y lejos de todo el mundo, pienso en cuan afortunada soy, me acuerdo de ella y me rio o al menos, me sonrio.

Wednesday, July 20, 2011

Que el grado de borrachera con el que uno llega a casa es calibrable por las acciones que se realizan desde que uno abre la puerta de su domicilio hasta que se mete en la cama es algo que sabe todo aquel que se emborrache (con una cierta frecuencia) los fines de semana y no solo. Como también es bien sabido que basta analizar de que manera has dormido y donde te has dejado la ropa para reconstruir el grado de diversión y la cantidad de copas disfrutadas la noche anterior.
Yo, personalmente, si me levanto sin hambre, sin dolor de cabeza, con el pijama puesto, sin el rímel corrido por la cara a lo Baby Jane y la ropa en el lugar en la  que la suelo dejar antes de irme a dormir, lo interpreto como un claro signo de que evidentemente no salí de marcha la noche anterior. A partir de ahí, cada elemento que se suprime añade un grado mas a mi espiral alcohólica , como si de un logaritmo exponencial negativo se tratase. Me dispongo a continuacion a ilustrar con ejemplos claros y cercanos la teoría que trato de asentar, veamos:
- La ropa esta en el suelo pero yo llevo el pijama, me lavé los dientes y me dio tiempo a comer algo antes de caer en la cama: no estuvo mal, casi mejor que el funeral de mi abuela.
- No sé donde dejé la ropa, yo estoy desnuda pero me desmaquillé: iba bastante pedo, pero conserve la dignidad.
- Cuando por fin encuentro la ropa, realizo que voy a tener que tirarla a la basura porque las manchas de Jägermeister todavía no se como quitarlas, tengo el rímel básicamente por toda la cara, un hambre que me produce espasmos y la planta de albahaca de la cocina se ha muerto cuando la he rozado al ir a coger la botella del agua: ¡menuda juerga la de anoche! ahora solo tengo que llamar a mis amigos para ver en que nivel se encuentra mi dignidad, mi amor propio y mi cuenta bancaria.
- Me levanto y no sé ni donde esta mi ropa, ni donde estoy yo ni quien es el ser humano que esta a mi lado roncando como un camionero ruso: lo mejor irse de aquí inmediatamente e intentar olvidar lo antes posible algo que ni siquiera recuerdo bien.
- Me levanto y hay un hombre a mi lado que no sabe quien soy ni donde está ni como ha llegado hasta mi casa. Le indico donde esta el baño y la puerta de salida.
- Me levanto y veo cosas extrañas por mi casa, luces, sonidos, risas.Tengo sed. Estoy un poco desorientada pero siento la necesidad de quedarme donde estoy y no moverme nunca mas de ese lugar; todavía estoy de marcha en algún sitio.

Monday, July 18, 2011

Estas gentilmente invitado a ser mas honesto conmigo, y por honesto, no entiendo grosero. Estate atento.
Sí, ya se que ahora mismo me odias.Mi tono de voz, mi manera de hablar, esa mirada por encima del hombre que te estoy regalando, hace que te vengas ganas de axifiarme o abofetearme o ambas a la vez.
Pero no lo haras.
Lo que si que haras sin embargo es empezar a querer acostarte conmigo.
Para someterme. Para sentir al menos así, en un lugar y por un momento, que eres tu el que domina, sentir que eres tu el que esta al mando del juego, el que lleva el control.
Que iluso. Cuando eso suceda nunca descubrirás, tu ego se encargará de no dejartelo ver jamas, que he sido yo la que te ha elegido a ti. Qué si tu estás encima de mi ahora es porque yo he querido. Seguramente hasta habré querido dejarte creer que me has seducido. Cuando en verdad yo decidi acostarme contigo antes de que nisiquera tu lo hubieses pensado ni dos segundos.
Vigila. Porque igual te gusta lo que te estoy dando y te enganchas al hecho de no tenerme y no descansaras hasta que lo logres, ¿y si no lo logras jamas? Quiza yo me canse antes y te haga creer que si para que así te aburras y me dejes.
Como has dejado a tantas otras. Algunas pobres muy tontas que pensaron que podrian dominar este juego que al final las acabo dominando a ellas.
Regla fundamental. Aquí nadie gana nada. Todos perdemos un poco de nosotros mismos. Solo es un juego apto para luchadores. Por que el placer no es la captura, la pieza conseguida sino solamente la caza.
Pierde el que antes demuestre ser debil, gana el que aguente mas escondiendose a si mismo.
Asi que te digo que seas honesto. Desde ahora. Ya.
Sabiendo que no lo seras jamás. Sabiendo que sabes que no es lo que quiero.
Sabiendo ambos demasiados cosas que tal vez no deberiamos haber aprendido jamas.

Sunday, April 17, 2011

Cuestion de perspectiva.

Cuestion de perspectiva.
 
"Ahora vamos a pasar por el peor barrio de Heerlen, yo me crié aquí". Me dice mientras conduce, sin mirarme, sin emocionarse.
Yo, rápida, fijo mi mirada y mi atención en el exterior, a partir de ese momento lo que suceda dentro del coche ya no me interesa.
Me concentro. Miro. Observo.
Veo casas. Algunas me parecen bastante bonitas. Estoy esperando.
Veo personas, mujeres con niños, adolescentes que ríen y que miran con recelo a otros adolescentes sentados en el banco de enfrente de un cuidado parque. Mas casas. Sigo esperando.
Tienda de comestibles, un banco, jardines. Niños, turcos, negros. Sigo esperando. Me aburro. Miro al cielo. 
Hoy es posible ver que de verdad es azul, es bonito. Pienso que tal vez debería dejar este coche y unirme a esos  niños que juegan en el parque, parece que se divierten mas que yo. 
Después de un inconmensurable silencio, el me mira y dice; 
"¿qué te ha parecido?"
"¿parecido el que?" respondo yo"
"Heerlen, el barrio pobre en el  que me crié."
Entonces mi ojos se abren con una perplejidad que viene directamente del estomago y le pregunta; 
"¿Hemos pasado ese barrio ya?"
"Si – responde con frialdad – la verdad es que ahora es mas tranquilo que cuando yo vivía allí".
Y empiezo a reír. A reír con ganas de verdad. A reír con placer para evitar ponerme a llorar.
Mil imágenes de mi ciudad, de mi barrio en España, acuden rápidas a mi cabeza. Sigo riendo. El también rie ahora. Debe de pensar que es una mas de mis locuras y voy a dejarle creer esto. Es mucho mas fácil que explicarle la verdad. Que decirle que me rio porque el mundo es injusto y estúpido y que mi risa esta llena de miedo. Que me rio para que la pena no me sobrepase. Que me rio porque al final todo es cuestión de perspectiva. O de geografía. O de perspectiva geográfica. O simplemente de la suerte o desgracia que se tiene de nacer en un lugar o en otro dentro del mismo mundo que la mayoría de las veces no es el mismo para casi nadie. 


Sunday, March 13, 2011

Huelo a mandarinas en mis manos y me pongo a llorar y mientras lloro me acaricio la cara como ella me hacia y dejo que su olor me inunde y cierro los ojos y la veo y sigo llorando y la veo de pie a mi lado, mirándome con unos ojillos de mirada nublada rellenos de arrugas, sonriéndome y diciéndome que me coma la fruta, que no como nada de fruta. Y después coge una silla y se sienta a mi lado, mi abuelo sentado en frente y lo que haga poco nos importa, poco nos ha importado siempre, y me mira directa a los ojos y me dice “nena, allá donde vives tu ¿te dan bien de comer, te cuidan bien?” yo rápida bajo la mirada y le digo que si, que como mucho y bien y que me cuidan mucho. Nunca me atrevería a decirle la verdad ni ella jamás la entendería. No le diría que mis días son largos, que como rápido, que nadie me espera para cenar y que cuidarme me cuidan mas bien poco. Luego me mira otra vez y me dice “nena ¿y no te vas a volver verdad?¿ estas bien allí eh?” y yo rápida contesto que si, que claro que me vuelvo, pero que no se aun cuando, pero se que será pronto. Que echo mucho de menos a mi familia pero que el trabajo aquí esta difícil y que allí gano bastante dinero, pero que ahorro y me vengo pronto, lo prometo. Y ella no deja de mirarme directa a los ojos y ni por un momento puedo adivinar lo que de verdad están pensando esos ojos que han visto morir a dos hermanos, a una hija de cáncer, a un sobrino de sida a un padre fusilado. Ojos que han visto como su familia se hacia y desahacia una y mil veces. Ojos que sintieron hambre y desesperación. Esos ojos que siempre se ríen cuando uno de sus nietos ríe al lado de ella o cuando su familia se junta para comer su paella y ríen y ella ríe también aunque nunca entienda sus bromas, pero se alegra, porque tener el carácter alegre es como una maldición, pase lo que pase al final siempre ríes y sonríes y te alegras porque es mas fuerte que tu, y aunque tu quieras llorar y enfadarte al final sabes que después volverás a estar alegre y a sonreír para los demás.
¿Me cree? ¿Sabe que miento? ¿Por qué no me dice que me vuelva ya de una puñetera vez, a mi casa, con mi familia? ¿Entiende que estoy perdida en otro país intentado recordar de donde vengo? No lo se y ya no lo sabré jamás. Ella me sigue mirando directa a los ojos y me dice sonriendo “¡que guapa que es mi reina! Nena, trabaja que es importante y come bien y tu no te preocupes que la aguelita esta bien, que aquí todos estamos bien.”
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