Tuesday, August 20, 2013

I'm going home next weekend

Una de las ultimas veces que estuve en casa,  el farmacéutico del barrio de Alicante donde crecí me dijo cuando le informe de que vivía en Holanda desde hacia 4 años: "se están yendo los mejores". A mi esa frase no esconderé que me entristece y enorgullece a partes iguales. Se bien que no soy uno de los mejores españoles, ni de los mas listos ni mejor preparados que cada día dejan España o que visita las paginas de empleo en Europa soñando con irse. 
Solo he tenido bastante buena suerte o muy mala, depende del día. 
El día del cumpleaños de mi madre o el de la muerte de mi abuela, o en el que mi sobrino dio su primer paso en el mundo, el día en el que a mi mejor amigo le dejó su novia, o cuando mi familia me llama los domingos desde el restaurante en la playa donde se están comiendo la paella, ese día pienso que tengo muy, pero que muy mala suerte.
El día en el que el vigésimo octavo ex compañero de colegio, instituto o universidad me escribe buscando trabajo o consejo sobre como buscarlo en el extranjero, o cuando leo que el gobierno destina dinero publico a remodelar la tumba de Franco, el día que un amigo mas se va al paro o a Londres a trabajar fregando platos para aprender ingles teniendo una carrera y un master, ese día pienso que tengo mucha mucha suerte.
Suerte por haber decido sin querer y sin pensarlo desde muy joven que quería salir de España, aprender idiomas, ver el mundo y ganar toda la experiencia que la vida pudiese ofrecerme. Hoy, gracias a ello, tengo un trabajo fijo en el que aprendo cada día y no tengo miedo a empezar de cero en cualquier lugar del mundo.

Antes cuando vivía en Italia, y Berlusconi estaba en el poder, era fantástico decir que era española. Me miraban con envidia, deseaban mi suerte, me admiraban.
Será tal vez que durante mis tres primeros años allí, cuando la ley del matrimonio gay, del gobierno igualitario, de un presidente que daba discursos de memoria y sin citar a nadie, que concedía entrevistas a dominicales y que promovía la libre expresión aunque fuese en contra suya, que decía cosas como que hacia un trabajo para el que estaba seguro muchos españoles estaban capacitados, mis amigos italianos, la mayoría de izquierdas, estaban artos de la corrupción y la poca vergüenza de su presidente.
Me decían con envidia, repito, envidia, que tenia suerte de poder decir que era española, ya que ellos se avergonzaban en el extranjero al decir que eran italianos.
La vida da muchas vueltas, algunas tremendas.

Hoy, en Holanda, soy yo la que a veces se avergüenza cuando dice que es española y veo la cara de pena que se le pone al interlocutor dos segundos antes de soltar el clásico: "las cosas están muy mal por allí verdad?"  o cuando tengo que soportar la bromita numero ochocientos sobre el desastre de nuestra economía y de como el norte esta salvando al sur, además de que por momentos acabo cual Juana de Arco española defiendo el honor del pueblo español enterito que no tiene la culpa de tener un gobierno tan inepto... espera, o si que la tiene? no se, la verdad que ya me he acostumbrado y lo único que hago ahora es decir que mi familia esta bien, como si una peste asolase al país pero al menos los míos aun no están infectados, gracias por preguntar.

Durante todos estos años siempre pensé que volvería, siempre. Que me casaría en España, tendría hijos allí y me retiraría a tomar el sol en alicante, que para algo nací allí.
El año que viene me casare en Holanda, tendré hijos si puedo, que serán medio extranjeros (a no espera que la extranjera soy yo, disculpar que  todavía me confunda) y si tengo suerte y llego a vieja, espero morirme en casa, en Alicante.
Porque si, después de tantos años y aunque todas mis cosas están en mi casa en Holanda, cada vez que voy a Alicante a visitar a mi familia, siempre digo, de manera automática, que voy a casa, aunque ya no lo sea y aunque ya no sepa si algún día volverá a serlo.


Sunday, March 24, 2013

Muros de Papel

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Cuando tenia veintitrés años me fui de casa de mi madre y aunque ya me había ido otras veces, la diferencia fue que esa vez me fui sin un duro, de un día para otro y sobre todo que me quedé en la misma ciudad. Los motivos no vienen al caso, lo que si viene ahora mucho es a donde me fui y con quien.
Ella posee una belleza tan exquisita que no intentaré describirtela por que te aburrirías de leerlo o le tomarías manía al instante, lo único que te digo es que ademas cuando la conoces y para tu sorpresa dejas de ver lo hermosa que es, cosa que jamas pensaste que podría suceder, para ver solamenta la mágica luz que irradia de su talento y de su bondad. Trabajamos juntas de camareras en un restaurante y me dio unas lecciones de compañerismo y team work que ya quisieran saber los mejores work coaching managers del momento. Y así, sin mas presunción que decir lo que pensaba. Ella es argentina, había emigrado a España hacia unos tres años, cuando la gran crisis de ese país y cuando en el nuestro creíamos que eso jamás podría sucedernos a nosotros.
Cuando me fui de casa la llamé porque sabía que buscaba compañera de piso y sin pensarlo un instante tras contarle un poco nerviosa mi situación me dijo que me fuera para su casa cuando quisiera. El primer mes de alquiler de 150 euros se lo tuve que pagar a ratas con lo que ganaba haciendo extras en un restaurante y por varios meses compartió conmigo, su comida, sus mates y sus cigarrillos. Obvia decir que jamas tendré vida suficiente para agradecerle todo lo que hizo por mi. Obvia decir que ella lo habría hecho casi por cualquiera.
Mil veces comparamos nuestros países y así yo descubría un poco el suyo y ella me hacia ver con otros ojos el mío, yo intentaba explicarle esa burocracia tan linda que nos gastamos acá. Solo ella sabe todo lo que tuvo que soportar y sufrir estando lejos de su casa, sola, siendo mujer, extranjera e ilegal.
Una vez la vi explotar después de la enésima bromita sobre su acento o comentario sobre el trabajo que decían que nos estaban robando, y me dijo "Mira Irene, vos sabes que yo no lo digo con mala intención, pero a veces me gustaría ver a esa gente que se burla de los argentinos o los critica en nuestra misma situación. Sufrir una crisis que te aleja de tu familia y tener que emigrar para poder tener un futuro mejor."
Hoy, que la emigrada soy yo, que las bromitas me las gastan a mi, sobre mi acento y sobre mi país, y que vivo lejos de los míos para poder también tener un futuro mejor, pienso mucho en estas palabras. Pienso en que país estarán viviendo ahora aquellos que provocaron que ella las pronunciara o en esas familias que veían con desagrado a los vecinos bolivianos del quinto y que ahora tienen a dos hijos en el extranjero y a uno mas intentando irse como sea.
Este gran lección de vida ha hecho que durante todos estos años haya acogido en mi casa a todo aquel que ha necesitado buscarse una vida mejor.
El cortometraje Muros de papel habla de todo esto. En España ahora mismo son muchos los que se van buscando una vida soñada y prometida, pero también hay muchos que todavía están aquí intentando vivir lo que en sus países no pueden y haciendo que sus familias puedan tener esas cosas que a ti te sobran. Como por ejemplo un beso de tu madre o de tu hermano o de tu sobrino o de tu mejor amigo cuando lo necesitas, exactamente cuando lo necesitas.

Mil gracias Val.


http://www.verkami.com/projects/5033-muros-de-papel

Monday, March 11, 2013


La mas difícil es la primera, como todas, la que mas cuesta. Después las cosas vienen bastantes solas y las ocasiones se reproducen casi sin forzarlas, sin buscarlas. Después las encuentras y las deseas siempre. Al final, las buscas constantemente.
Dicen que para comer y caminar todo es empezar. Personalmente añado que para ser infiel también, todo es empezar. Todo depende de la primera.
Yo jamas pensé que lo haría,no creí que fuese capaz de engañar a la persona con la que me iba a la cama todas las noches y de la que me decía enamorado. Que necio y que soberbio; el ser humano es capaz de todo, absolutamente todo. Sobre todo cuando se convierte en tu único pensamiento, en tu obsesión.
La primera vez que la ví solo pensé que era una chica atractiva. Cuando la conocí pensé que tenia ese tipo de carisma que no quiere ser usado. Luego me fascino esa manera tan suya, tan especial, de saberlo todo y de no saber nada, en el mismo segundo, en la misma frase. Ahora ya no se si pensé esto solamente porque desde el principio ya me quería acostar con ella o porque era cierto. También esto ahora ya es de escasa importancia.
La volví a ver hace unos meses y mi antigua obsesión por ella se ha convertido en mi actual obsesión por olvidarla. Por eso la escribo, para que me deje de una vez. Para que la tentación a la que no supe renunciar se muera escondida por algún rincón de mi mente.
Cuando la vi por ultima vez y le conté todo lo que me había sucedido, bajo la mirada de esa forma tan suya, tan suave y tal falsa, tan atractiva y tan estudiada, y me dijo que se sentía un poco culpable, que parecía como si todo lo que me había pasado después hubiese sido culpa de ella. Yo le dije que no era cierto pero en cuanto nos despedidos y la última imagen de ella desapareció de mi retina pensé que tal vez fuese verdad que todo, absolutamente todo, hubiese sido culpa suya. Lo que no supe responderme a mi mismo fue si eso me había salvado o condenado. Todavía no lo tengo claro, pero al menos ahora cada día me importa menos.
Pero hay una cosa en la que ella sí tenia razón, bueno tal vez en mas de una, pero esta es la única que pienso admitir en publico; soy un egoísta solitario que no ha aprendido a estar solo.
Ahora también pienso mucho en la vez que me dijo que estaba enamorada de mi, el mismo día que me dijo que esa seria la primera y la ultima vez que me lo diría y que si nos volvíamos a ver después de aquel día ya nada seria igual. Si, siempre f muy buena jugadora de ajedrez. Vio claro antes que nadie que enamorarse de mi o estar conmigo no le iba a traer mas que sufrimiento, a ella o a cualquiera. Lo hizo ademas muy bien, porque sentí que la culpa fue mía, al no querer aceptarla. En fin, que encima no tengo motivos reales para enfadarme con ella. Me declaro su amor y yo no le dije nada, dejé que me dejase.
Y en verdad, sino fuera por ella, por su manera de morderse los labios cuando no quiere decir algo, por como observa la calle por la que pasea, por su cuerpo suave y liso, yo no habría descendido a los infiernos de no saber quien soy cuando me miro en el espejo, de no reconocer ni mi sombra, de no poder pensar ya mas que en sexo y conquista y mas sexo y de buscarla a ella y a todas en los brazos de cada uno de los cuerpos que veo, de los cuerpos que poseo.
El daño ya esta hecho y solo me queda el trabajo de aceptar que si, que soy ese tipo de ser humano. De aceptar que lo haría todo desde el principio y exactamente igual si eso significase pasar una noche mas en su cama.
Solo quería decirle, sin que me escuche, que sí, que la culpa fue toda suya y el placer todo mío.

Tuesday, March 5, 2013

Help!


Al principio les costo mucho tomar la decisión. Siempre habían sido una pareja de hiperactivos, como casi todo las parejas modernas y sofisticadas de nuestra época. Clases de idiomas, trabajos inteligentes, fines de semana culturales, películas subtituladas, yoga, fotografía, carreras por el parque, sin descuidar nunca la asistencia a fiestas y eventos culturales y las relaciones sociales y familiares. Y sí, también limpiaban su casa.
Poco a poco el cansancio empezó a hacer mella, los años pasan para todos, y el yoga ayuda a ser mas elástico pero no mas joven. Y como no pasaban mucho tiempo en casa tampoco dedicaban tiempo del que apenas tenían a limpiarla.
La idea de pagar a alguien para que les ayudara en casa al principio y como era de esperar en una pareja progre, no les hizo mucha gracia. Ella, socialista burguesa marxista teórica no concebía pagarle a nadie por limpiar su mierda. El, practico cientifico racionalista, estaba cada día mas convencido de que era ya básicamente una necesidad debido al estado en el que se encontraba la casa. Encontró a una mujer argelina, sin papales y con familia y con la excusa de que básicamente estaban haciendo trabajo social, logró convencerla (con muy poco esfuerzo) de que era lo mejor pata todos.
Las primeras semanas acallaban el sentimiento de culpa que acarrea el saberse en una clase social privilegiada, con propinas y regalos. Todo iba bien y la casa relucía.
A los pocos meses, ella notó que la ayuda domestica nunca limpiaba demasiado bien la bañera. A veces ni lo hacia. Al poco tiempo el suelo tampoco estaba lo suficientemente limpio. El, siempre raudo a resolver problemas usando su pragmatismo, decidio que lo mejor era dejar una nota con las tareas que se debían realizar en casa. La lista iba in crescendo, hasta que la ayuda dejo una nota explicando que en 3 horas lamentablemente y sintiendolo mucho, no lo daba tiempo a realizar todo lo que se le pedía. Al principio se escandalizaron pero solo tardaron dos segundos en recomponer sus valores sociales y tres en esconder los clasistas. Si no le da tiempo, que venga un día mas. Que gran solución.
El tiempo fue pasando, se compraron una casa mas grande, y la ayuda en consecuencia paso a ser mas grande. Un día mas no cambiaría mucho su economía puesto que ambos habían sido ascendidos recientemente y la ayuda podría ganar mas dinero. Todos continuaban con su causa social felices y contentos.
Una casa mas grande, bueno, un casa de cuatro plantas, implica también muchos lugares donde las cosas se pierden y el polvo se acumula por lo que la lista seguía creciendo a escala aritmética y si algo desaparecía o se rompía la culpa pasaba a ser de la ayuda ipso facto, aunque eso si, solo dentro de sus cabezas. Puesto que seguían intentando mantenerse modernos y buenas personas, nunca verbalizaban esos pensamientos delante del otro, simplemente se miraban y entre dientes se decían, “los accidentes pasan no?” entendiendo perfectamente lo que callaban.
Al poco tiempo vinieron los niños, gemelos ¡Que alegría! La ayuda fue otra vez mas necesaria que nunca y empezó a venir todos los días, al menos hasta que los niños fuesen al colegio.
Los niños fueron al colegio pero daban tanto trabajo que ya ni cocinar o poner una lavadora era posible así que la ayuda tenia que seguir viniendo a diario, para que asi ellos pudiesen pasar tiempo de calidad con sus hijos.
Para aquel entonces ya todo lo que se rompía o desaparecía en la casa era culpa de la ayuda que ademas cada vez limpiaba peor.
Un buen día la ayuda decidió no venir mas y se lo comunico a través de una nota. Como durante todos esos años jamas le hicieron firmar papel alguno, la ayuda encontró algo mejor y decidió ayudarse asi misma dejandoles de un día para otro. Esto les contrario muchísimo y  lo consideraron como un acto de ingratitud absoluta después de todos esos años de haber trabajado para ellos, de haberle regalado las cosas que no usaban o no  querían, las tres monedillas que sobraban de la compra, de haber considerado incluso hacerle un contrato para regular su situación, con lo que eso costaba, de haberle dejado traer a sus hijos a casa si tenia que trabajar un domingo y no tenia con quien dejarlos ¡vamos! de haberle básicamente salvado la vida a ella y a su familia.
Se miraron contrariados un segundo y decidieron hacer lo mas racional; buscar otra ayuda a la que salvar la vida

Monday, February 4, 2013

La importancia de llamarse Bridget

Bridget Jones tenía mucha razón. Pero quintales.
Durante una de esas fatídicas conversiones telefónicas que mantuve con mi ex novio, sin saber muy bien porque habia decidido voluntariamente  arruinarme el dia, me dijo que había visto la película de mí querida amiga Bridgett y que había entendido muchas cosas.
Cuando colgué el teléfono, empecé a preguntarme yo otras muchas cosas mas.
¿Por qué no la viste antes? ¿Qué entendiste exactamente? ¿el estado de desesperación total que alcanzas cuando estas esperando una llamada que no llega nunca? ¿El que seas capaz de controlar tres veces en media hora si tu teléfono funciona? ¿O el que la desesperación te haga llamar a una amiga para pedirle que te llame y así comprobar si funciona, y lo que es mas importante, que tu amiga entienda perfectamente porque lo haces?
¿Entendiste lo importante que es llamar por teléfono cuando se ha prometido que se haria?
¿O las veces que te sientes como una completa idiota delante de la persona a la que quieres?
¿Entendiste lo frustrante que es intentar entender porque os acercáis a nosotras para luego alejaros sin decirnos porque? Y lo que es mucho más importante todavía:
¿Por qué narices me dices esto ahora? ¿Es que quieres hacerme entender que ahora me entiendes?
En el supuesto caso de que esto fuera cierto, lo cual voy a poner en duda de manera aplastante durante al menos las próximas dos décadas, ¿te parece sensato decírmelo ahora?
Desde luego, no has entendido nada. O más bien poco.
Pero igualmente, Bridget tenía mucha razón.

Tuesday, January 29, 2013

el club de los 7

Necesitamos respuestas. Necesitamos explicaciones. No sabemos dejar pasar las cosas como vienen ni como se van. Y no tengo todavía claro si es que no nos han educado para eso o estamos hechos así, o tal vez las dos cosas, pero ahora mismo no es relevante. Y es una pena, porque hay cosas que aunque tengan explicación no merece la pena saber y otras que el esfuerzo por entender nos volverá ndiscriminadamente locos o tan listos que nos dejara muy solos. También hay veces que la verdad por obvia es horrible y entonces preferimos buscar otra verdad que nos esté mas cómoda.
Una de esas verdades que no me canso nunca de repetir a todo aquel al que obligo a escucharme es que el ser humano es malo, muy malo y a veces malísimo. Pero todos, aquí no hay monstruos absolutos, solo gente mala que de repente y otras veces poco a poco se deja dominar por el mal, muchas veces creyendo que hace hasta bien.
Sí, el ser humano también es muy bueno. En muchas ocasiones y gran parte del porcentaje de la población mundial, por eso yo escribo esto y por eso seguramente lo lees tú.
Pero tengo que admitir que igualmente estoy esperando un día que sé no llegara jamás, espero un cambio que jamás ocurrirá. Espero que antes o después el ser humano reconozca lo malo que es que capaz de llegar a ser y en vez de entonar el mea culpa y fustigarse por sus pecados y los de los demás (¡ay! cristianos cuanto dolor le habéis creado al desarrollo humano), incorpore esa maldad en su día a día, llegue a ser capaz de dominarla y de sacarla a paseo solo cuando su supervivencia este en juego. De hecho seria genial poder ser capaz de controlarla en nuestro propio beneficio. Pero sobre todo, ser capaz de identificarla, de reconocerla en tus propias acciones. La envidia, la ira , la venganza, la gula, la lujuria la pereza, avaricia, soberbia y los celos, así como las ganas de matar de alguien, son malas, pero son tuyas. Y las vas a sentir toda tu vida en una medida u otra y de una manera o de otra te van a acompañar un largo rato.  Así que no busques respuestas raras o explicaciones que no existen para justificar que alguien te cae mal, seguramente solo le tienes envidia porque tiene algo que tu no. Y no pasa nada, tenle envidia: en tu casa, con tu pareja, delante del espejo, pero recuerda que esa persona no tiene que pagar por ello. Haz el favor de reconocer que le tienes envidia, reconócetelo a ti mismo, libérate, y después perdónate, no pasa nada, solo eres humano, como todos los demás.
Yo de vez en cuando , miro a los ojos a mi chico y así de repente para pillar por sorpresa al enemigo, le suelto un "¿Por qué me quieres?" Y de un plumazo le tiro encima todas mis inseguridades disfrazas de amor. Normalmente se encoge de hombre y me dice "¿y por que no?"
Y así, por suerte para los dos, me demuestra una vez más lo absurdo de buscar respuestas para cosas que ya sé.
Lo que seguramente debería hacer es preguntarme a mi misma porque debería de quererme yo. Y dejar de molestar a mi pobre novio y usar su amor para alguna acción mas gratificante. Que seguramente si pienso un poco algo se me va a ocurrir...

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